Helsinki

 

Construyen juntas, viviendas libres y viviendas protegidas, para evitar la desigualdad.

 

En Helsinki, la capital de Finlandia, llevan décadas intentando que la igualdad social sea un hecho y no un concepto. Una forma de acercarse a este objetivo es hacer que las distintas clases sociales convivan juntas. Así, en los terrenos del Ayuntamiento se construye un porcentaje de viviendas sociales junto a otro porcentaje a precio de mercado, con el objetivo de evitar núcleos de vivienda diferenciados, o “guetos” donde lo que menos se fomenta es la convivencia.

De esta forma, en el mismo barrio, se pueden encontrar casas lujosas al borde del mar, en las llamadas parcelas rojas, y, junto a ellas, las viviendas de bajo coste (denominadas Hitas) cuyo precio fija el Ayuntamiento, además de casas "amarillas" para los estudiantes y casas "verdes" de alquiler económico. Igualmente, se han previsto alojamientos en la misma zona para discapacitados y jubilados. En definitiva, ¡ VIVIENDA SOCIAL !

Como el Ayuntamiento es propietario de las dos terceras partes de los terrenos que hay en la ciudad, la regla se aplica casi a la totalidad de la capital. En cada nueva zona en construcción se prevé un 30% de viviendas sociales y el resto a precio de mercado. Así, en la mayoría de los barrios, los ciudadanos ricos, medios y pobres conviven, se relacionan y sus hijos acuden a las mismas escuelas, con lo que también se pretende facilitar la integración de los inmigrantes, que en su mayoría llegan de Rusia y de los Países Bálticos.

HELSINKI (FINLANDIA)