Cuidados personas dependientes

 

Casi el 45 por ciento de las personas dependientes recibe más de 40 horas de cuidados a la semana por parte del cuidador principal y el 42 por ciento los ha recibido durante más de ocho años, según datos recogidos en el segundo número de la revista 'Panorama Social', dedicado a 'Dependencia y Autonomía Personal: Dilemas y Compromisos', editada por la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS). Sin embargo, el 78 por ciento de los cuidadores familiares no obtiene ninguna remuneración.
Generalmente, la duración media en años de cuidados a personas dependientes en España es mayor entre los varones que en las mujeres, tal y como se refleja en la publicación, que cifra en 764.212 las personas mayores con dependencia severa y grave. El catedrático de Sociología de la Universidad de Alcalá Gregorio Rodríguez -uno de los autores de la revista- estima que en 2005 la población dependiente de más de 65 años, incluyendo la que vive en residencias-- se sitúa entre 1,4 y 1,5 millones. Este experto considera que el coste público para proveer una oferta de servicios de cuidados a la dependencia parece asumible por un sistema de prestación social que, como el español, registra en 2005 un bajo nivel de gasto social total, comparado con el conjunto de países de la Unión Europea.
Mientras que España destinaba en 1998 un 0,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) a servicios sociales, Suecia destinaba el 5,4 por ciento; Dinamarca, el 5,2 por ciento; Noruega, el 4,7 por ciento y Finlandia, el 3 por ciento. El servicio de ayuda a domicilio llega sólo al 3,1 por ciento de los mayores de 65 años, por debajo del 9,1 por ciento de media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Los varones discapacitados son cuidados por su cónyuge en un 44,6 por ciento de los casos, mientras que las mujeres dependientes reciben la atención de sus hijas (36,7 por ciento) y en menor medida de sus esposos (14,9 por ciento).
La publicación resalta también que la incorporación de la mujer al mercado laboral ha provocado un aumento de la demanda de personas cuidadoras externas a la familia, principalmente inmigrantes por la imposibilidad de encontrar a personas autóctonas. Así, un 14,8 por ciento de población extranjera se dedica a prestar servicios a los hogares. Sobre los enfermos terminales, la media de camas hospitalarias dedicadas a la enfermedad terminal por cada millón de habitantes es de 41, frente a las 80 recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sólo uno de cada tres pacientes que fallece por cáncer recibe una asistencia paliativa adecuada durante los últimos meses de su vida, según se recoge en 'Panorama Social', en donde se pone de manifiesto el protagonismo de la mujer en la atención a estos enfermos.
Según los datos recogidos por la Unidad de Cuidados Paliativos del rea Sanitaria 6 de la Comunidad de Madrid durante el primer año y medio de su creación, más de las dos terceras partes de los pacientes atendidos por esta Unidad tenían como cuidador principal a una mujer, puesto que cuando el enfermo es un hombre, la cuidadora es una mujer en más del 80 por ciento de los casos y también mayoritariamente cuando la enferma es mujer. En cuanto a la atención extramédica, el 52 por ciento de las familias recibió asistencia psicológica y el 34 por ciento, atención social. Sólo en un 5 por ciento de casos visitados por la psicóloga la atención se centró exclusivamente en el propio enfermo, siendo principalmente para la familia (44 por ciento) o ambos (50 por ciento).

LEY DE DEPENDENCIA: 250.000 EMPLEOS DIRECTOS

Ante todos estos datos, el profesor Rodríguez calificó el proyecto de Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia como un "verdadero éxito" desde el punto de vista de las políticas sociales, aunque considera que es "manifiestamente mejorable" para reconstruir una política de Estado en materia social que, respetando las competencias de las comunidades autónomas, trace un modelo nacional que termine con las "intolerables" diferencias autonómicas.
En la presentación del número 2 de esta revista, este experto alertó del "error profundo" en el que se podría caer si la futura Ley de la Dependencia se convierte en un sistema asistencial ampliado, sin cumplir el principio de universalidad ni garantizar la igualdad de prestaciones en todo el territorio nacional.
Tras cifrar en 250.000 empleos directos los que generará la normativa, abogó por hacer un esfuerzo inversor en los tres primeros años de la Ley en las comunidades autónomas "más pobres" para crear luego un fondo de cohesión inter-territorial. Por su parte, el director de FUNCAS, Victorino Valle, cuestionó la conveniencia del sistema de COPAGO
Así, alertó del "riesgo" de que no se aporte financiación con carácter universal para las personas dependientes que tengan un patrimonio y una renta elevados. Además, se preguntó si la Administración está suficientemente preparada para manejar el volumen de control y burocracia que conllevará la aplicación de la futura ley.

Más información:

Proyecto de Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.